El Camino No Elegido

El parlamento del pensamiento en la iglesia del Carmen de Markina-Xemein

Posted in Camino de la Costa, Camino del Norte by María Camín on julio 14, 2010

.

Eran poco más de las cinco cuando andaba para dejar Markina-Xemein atrás. Al pasar otra vez por delante de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen o de los padres Carmelitas, me detuve a leer el panel informativo. Finales del XVII y principios del XVIII y por tanto barroca. La cosa se complicaba en la primera línea, una pintura azul en el sentido de la espiral dificultaba la lectura en gran medida. Algo se mencionaba de volúmenes contundentes, de lo rica que era en ornamentación exterior, de la cruz latina, de su estructura en una nave, supongo que decía con pasillos laterales, divididos en cinco tramos, eso fijo, y de los cuales el último alberga el coro alto. Sobre el crucero hay una cúpula que no es visible desde el exterior, la fachada, de estrictas proporciones simétricas se divide en tres cuerpos pero seguía siendo más que difícil la lectura y la abandoné. Por último, esto legible, el templo está considerado como uno de los mejores amueblados de toda la provincia. Todos sus altares poseen magníficos retablos barrocos. Igual que la casa de ella -pensé. Con sus sillones de cuero y sus lámparas mileuristas y en el recibidor la de Tiffany pero por dentro tan fría, ella, como este lugar. Me paseé por su interior durante unos minutos, años pasé por el de ella, los oropeles me disgustan, yo amo la sobriedad; sí, aunque pueda parecer ridículo. Pensé entonces en la comunión del niño, y en cuando quise hablar de Dios con él y el niño se zafó del tema porque comprendió que era comprometido y alguien iba a salir derrotado, como en un examen de matemáticas pero sin números. Pensé en que ella comenzó a ir a misa los domingos cuando se divorció, porque yo le expliqué que en algún momento había comprendido que las apariencias eran importantes, y que la gente te juzgaba por ellas; entonces se apresuró a ir para que los vecinos de la calle supusieran que era como la oveja díscola, la pecadora pródiga, que regresa al amparo del Todopoderoso Padre, y pensé que mientras tanto nos engañaba a todos, acostándose con el vecino que estaba casado, con el compañero de trabajo que también lo estaba y cuya hija, de la mujer no suya, era amiga de la hija , que le desagradaban como hombres pero no así a su vanidad, con el ex marido de la amiga pero sin atreverse a ser sincera con la amiga, que eso no es amistad, el amigo del ex marido, que era un cerdo integral y que eso decía que la había reconstituido, porque así se sentía menos engañada por lo que él no llegó a hacerle, o que yo sepa no, que fue el acostarse con la madre de ella pero cerca anduvieron. Vamos, esos eran y ahora ella estaba dándole vueltas al asunto de volver a matrimoniarse con él porque echaba de menos principalmente su ayuda, la que nunca había apreciado, cuando se burlaba con nosotras de él llamándolo cocinillas. Pero sin deseo ni amor, igual que la primera vez y veinte años habían pasado desde la primera vez y nada en ella había cambiado, al contrario la misma que envidia el sombrero que se pone su amiga o la parka de la vecina, la del marido; o peor el acuario que luego hace ruido y te lo quiere regalar a ti o a cualquiera, al mar mismo, sin importarle la muerte de los peces, porque después de todo, mirarlos, no relajaba tanto como ella creía, y si a la vecina la tranquilizaba a ella no, y lo que envidiaba era la felicidad de la vecina con el marido. Y pensé que por fin, todo era distinto y lo era porque ocurriera lo que ocurriera yo ya no iba a estar en ello ni sufriría más al intentar hacerle comprender que si Dios existe y nos mira a él no puede engañarlo, por mucho que se disfrace de beata en la realidad. La realidad es una apariencia la mayoría de las veces. Y entonces pensé en San Miguel de Arretxinaga y en sus rocas terciarias en inigualable equilibrio y pensé en la hermana Ana, en su rosario y su depresión, pensé que como estaba rara las buenas monjitas dijeron que tenía que regresar a casa y la hicieron abandonar su convento en Betanzos, y pensé en la pila bautismal en la que yo me bauticé a mi misma, al cabo de cuarenta años de haber sido bautizada en ese mismo lugar, y pensé en el ciego y en su rito ante el que uno enmudece, y pensé en el Salvador y pensé en que lo echaba de menos, que me sonriera como aquella vez, y pensé en Santa María de Eunate, y entonces me doy cuenta de que siempre estoy pensando en lo mismo, que es en la Energía, y en la vibración de la energía y que bajo las estrellas, en la Noche lo siento y que en un bosque lo siento siempre, y entonces pensé que para mí la armonía con la Totalidad es Dios, y que cuanto más camino más la siento pero no recuerdo, entonces, haber pensado en usted, porque en usted, en verdad, jamás dejó de pensar. Y eso desde el primer instante y hasta hoy.

Lo que leo ahora, es que en este conjunto monumental había una fuente, y que yo ni me fijé. Así de ensimismada iba en mis pensamientos. Dicen que el convento fue obra de Ignacio Munibe y Axpe, que era el abad de la colegiata de Zenarruza pero no dicen si eso lo dicen porque lo diseñó él, o si lo dicen porque lo elevó desde los cimientos de la tierra a sus cielos con las propias manos. Sí, como si fuera Santo Domingo de la Calzada, o San Juan de Ortega. Entonces, quiero decir que una después de haber visitado tantos templos y entre ellos algunos, en verdad especiales, se vuelve exigente, y se vuelve exigente quizá hasta de la misma forma que sucedió con los hombres después de usted. Eso tan sencillo.

.

.

Así que se mira hacia atrás y se dispara la última de las fotografías y si no regresas más y no vuelves a entrar en contacto con el misterio de Markina, por lo menos sonríes porque lo has conocido pero el alma no llora ante esa posibilidad, y ya quisiera yo poder decir lo mismo de usted, o no, o ni siquiera quisiera poder decirlo. ¿Y recuerda? Habíamos dejado a Casandra en las murallas de Troya, viendo ella venir a Príamo con los bueyes que portaban el cadáver de Héctor. Venid, los llamó. Venga, voy.

.

Tagged with: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: