El Camino No Elegido

El camino a Markina-Xemein

Posted in Camino de la Costa, Camino del Norte by María Camín on julio 10, 2010

.

Hay que avanzar hasta que se toma una pista ancha de grava y que proviene -dicen- del Alto Urkaregi. Dan así nuestros huesos con el caserío Amulategi, los míos cansados, topo, antes o después, con un desvencijado banco, de madera raída, que sirve a mi propósito y comienzo a sentirme fastidiada con las aleatorias nociones de las guías; sí, porque yo hubiera preferido que nada hubiera despertado en mí una expectativa que iba a fragmentarse.

.

.

Cuando no lo esperas, otra ascensión abrupta, esto tras descubrir que te quedan apenas sorbos de agua y que tendrás que racionarla porque dudas, evidentemente, a estas alturas, de cualquier información que te hayan suministrado. ¿No era todo sencillo y en bajada? ¿un agradable paseo? Y esto no te sucede cuando nadie te ha vendido motos, aceptas lo que existe. Además un perro blanco armiño, de no poca envergadura, ha empujado la verja de ese otro caserío, la ha abierto y se dirige hacia ti, que en esas horas no sabes ni qué pensar ni como reaccionar, después de los últimos choques étnicos con el fenómeno animal. Pero no, éste es más bien sociable, mueve la cola y diríase que hasta sonríe; aunque yo, por si acaso, no me animo a dirigirle la palabra, me hago la loca, no vaya a ser que despierte una rabia que minutos antes hubiera sido inconcebible hasta para él. Tuve la sensación de que era un guardián con psicología.

.

.

Ante la primera visión de Markina-Xemein, en lontananza en el fondo del valle, una se esperanza, no comprende todavía que lo peor está por acontecer, en cuestión de terrenos y territorios por lo menos, o al menos para unos tobillos destrozados. Y que contento de bastones. Si Deba apabullaba, tal vez porque era cemento y la suela patinaba por él, Markina me descorazona, he agotado el agua y voy muerta de sed. Trabajan los brazos soportando el esfuerzo del cuerpo, escarpado el descenso como pocos que se recuerden pero trastabillando , el asfalto más agudo dolor que la pista, se les está viniendo abajo, cuarenta y cinco minutos después alcanzo los lindos arrabales de la población. Kilómetro 22.

.

Tagged with: ,

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. María Camín said, on julio 10, 2010 at 5:33 pm


    La salida de Guipuzcoa y la entrada en Vizcaya o de Deba a Zenarruza


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: