El Camino No Elegido

… y veintiuna lecciones más

Posted in Ajeno, de la memoria by María Camín on mayo 30, 2010

¡Eh! – expresó su primer desacuerdo, el canalla del jamón. Entendí que hicieras eso pero… No, es que ante ciertas actitudes no hay nada más que hablar: las lecciones ya no se ofrecen. Dije así de mí, lo esencial que tenía que decir. Y lo mismo que había surgido la aparición del saquito color sangre y, con él, el peregrino, el guía del Camino, el viajero arquetípico, uno que lleva un hatillo al hombro, y va devocionando con los ojos, la mirada hambrienta puesta en el lucero del alba, tantas veces, nosotros, elegimos andar como él, guarecidos por el manto de los astros de la Noche, que se despide, en el fragor silencioso de la hora azul, cuando los sentidos del Mundo quedan como en suspenso y la Naturaleza calla, antes, antes de ser fagocitada por las primeras entrañas del <<astrosol>>. El que tiene rostro y espalda pero no pecho que tú puedas dañar, y por tanto el que cuida con sabiduría de su corazón. Uno que va con un báculo o bordón pero que no lo utiliza como violenta defensa contra alimañas, lobos y perros salvajes, o no necesariamente; que le sirve de valioso apoyo, para sostener su mirada desviada de los guijarros y del polvo del Camino, confiando en los pasos de la intuición. Uno que los persas llamaron el muerto, aquel que los ingleses dijeron el tonto, que nosotros supusimos el loco, en Marsella leve <<Le Mat>>.

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<<Pequeña Serenata Diurna>>

SILVIO RODRIGUEZ

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La canción de apacible era otra muy distinta, lo presentí por instinto. Apacible no mostraba cisma alguno en su vida. Me siento feliz y realizado, tengo un trabajo que me gusta, una mujer bella y amorosa a la que adoro, un hijo maravilloso que es mi luz, otro que viene en camino, salud, amigos y familia, libertad y confianza para disfrutar de estar aquí contigo. Ganas de estar aquí y conocer y caminar, ganas de estar allá con ella y regresar y volver a regresar.

6 comentarios

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  1. María Camín said, on mayo 30, 2010 at 10:16 am

    Reinette & Mirabelle- L’Ora Blu – Rohmer

    • María Camín said, on mayo 30, 2010 at 10:16 am

      M: ¡Este silencio es magnífico!En París no existe un silencio así. Siempre hay algún coche que pasa, la música del vecino…un ruido continuo, constante. Pero aquí hay un silencio perfecto. Escucha.
      R: Hay tantos ruidos.
      M: Sí, pero el silencio absoluto creo que no puede existir en la naturaleza, excepto quizás en alta montaña. ¿Alguna vez has estado en alta montaña?
      R: No, nunca. Pero también aquí existe.
      M: De noche quizás…
      R:No, por la noche hay un montón de ruidos…gatos, buhos pero no pensaba en la noche. ¿Conoces la hora azul?
      M:¿Qué es la hora azul?
      R: Para ser sincera no es realmente una hora, es un minuto, un poco antes del alba, hay un minuto de silencio…los pájaros diurnos aún no se han despertado y los pájaros nocturnos ya se han dormido, y entonces se hace el silencio. Cuando era pequeña le pedía a mi madre que me despertase para esa hora.
      M: ¿Todas las mañanas?
      R: Eh…no, no se puede decir todas las mañanas, 2 ó 3 veces al año, en verano, cuando el cielo es terso. Es difícil describirla a quien no la ha visto nunca, pero realmente el silencio en la naturaleza da miedo. De hecho es un poco como en un tribunal, cuando el juez delibera y se espera la sentencia: o la vida o la muerte. Sí, sí un día llegara el fin del mundo sería en ese preciso momento. ¿Sabes por qué?
      M: No
      R: Porque es el único momento en el que tienes la impresión de que la naturaleza ha dejado de respirar, esto es, y eso da miedo. Todos los campesinos tienen clara esta idea y por eso dicen siempre “pase lo que pase mañana amanecerá”. Y es cierto: te suceda lo que te suceda no podrás impedir que el día se despierte, esto es. Es esta la más bella lección de humildad que puedes recibir: somos nosotros los que necesitamso de la naturaleza, y no al contrario, sabes… Si quieres vamos a dormir pronto y mañana te despierto para la hora azul…

      Y así Reinette y Mirabelle se aventuran a oír la hora azul.

      http://olibanum.wordpress.com/2010/01/13/monografia-l%C2%B4heure-bleue-de-guerlain-1%C2%AA-parte-el-concepto-de-la-hora-azul-recordando-a-eric-rohmer/

  2. María Camín said, on mayo 30, 2010 at 10:17 am

    De Pasajes de San Juan a San Sebastián del día y la Noche

  3. […] más adelante, algo volvió a recriminarme que no me gustó. Y tal como había regresado aquellas veintiuna restantes lecciones a mi saco a media tarde, me solté de su brazo y me fui. No puedes ser así -me dijo. Claro – le […]

  4. […] más adelante, algo volvió a recriminarme que no me gustó. Y tal como había regresado aquellas veintiuna restantes lecciones a mi saco a media tarde, me solté de su brazo y me fui. No puedes ser así -me dijo. Claro – le […]

  5. […] más adelante, algo volvió a recriminarme que no me gustó. Y tal como había regresado aquellas veintiuna restantes lecciones a mi saco a media tarde, me solté de su brazo y me fui. No puedes ser así -me dijo. Claro – le […]


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