El Camino No Elegido

Donostia de la tarde en el anochecer

Posted in de la memoria by María Camín on mayo 30, 2010

Entramos en otro local, éste de copas, y nos sentamos en una mesa, alguien se acerca a <<The Greek>> y le pregunta si es griego, lo hace por algo que lleva escrito en la gorra, pienso, ahí, que ese apodo la va como anillo al dedo, y por qué no, acompaña a su fisonomía pero sin decidirlo es cuando, por ello, me olvido de su auténtico nombre y sus manos están liando un porro, por debajo de la mesa, mientras hablamos de los problemas de relación que, últimamente, le aquejan en el ánimo. Algo que compartimos… Experimento, si he de serme fiel, cierta atracción por él, como sucede algunas veces, en que una mella de otro fuerte, una sensibilidad semejante, que no es sentimentaloide ni babea, empatiza, en el entendimiento, con algo tuyo, que también se estrelló ahí, precisamente, en la misma curva de la carretera. Y cometo el primer desliz, uno que resultará irreparable, le robo uno de sus cigarros, ¡total! era bajo en nicotina, para eso mejor nada y adiós al propósito de ser leal a mis promesas. Ellos mistela, yo un poético refresco.

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Y vamos andando por la calle, y vamos compartiendo esos humos, y a las tres caladas ya se me han mudado de signo los canales -usted me entiende- y las risas son por todo. Hacía años que no me divertía tanto yendo con alguien. Así que abierta, de mente apabullante, les sugiero: ¿y por qué no buscamos un lugar dónde los tres veamos algo que nos llame la atención y nos divertimos durante un rato? ¡Como si todo no estuviera siendo de lo más divertido! Me responde <<The Greek>> -seguro que eso nunca se lo había expresado alguien de sexo femenino – porque estando con nosotros dos no te va entrar nadie. ¡Anda, menudo argumento! Como si yo fuera manca. No dudes que si alguien me gusta ya procuraré acercarme yo.  En el fondo era una guasa pero… lo que no deseaba en este camino, y eso en modo alguno, era ningún tipo de complicaciones emocionales. Ya sólo las risas me parecían un regalo, y las risas eran fantásticas. No sé qué maría se gastaba <<The Greek>> pero estaba casi segura de que era la misma que sólo me dieron a fumar la primera vez…

Así que cuando pasábamos por ese… y no es que se me hayan borrado los otros detalles pero en algo hay que abreviar, ¿cierto? Porque esto se nos está haciendo eterno, lo sé… el cubano detrás de la barra, un metrosexual de físico imponente… ellos debieron creer que se trataba de eso, y no era él en absoluto; y lo que fue no era lo que podría haber sido pero lo que fue se llamó Xenpelar;  y es cuando él recibe la llamada, a su teléfono, y yo al ver su cara cuando confirma la identidad, del que de él quiere saber, le quito el teléfono de las manos y contesto en su lugar: ¿Por quién preguntas? Y me lo dice. ¿Y tú quién eres? Y éste responde que es un cero a la izquierda en la vida del otro. Afirmación que a <<The Greek>> le gusta. ¿Y qué quieres de él? Pues dejar de ser un cero a la izquierda si eso es posible. Y como hay mucho ruido en ese momento, y yo algo sé por <<The Greek>>… Salgo con el teléfono a la calle y me siento en algún portal, para continuar con el asunto de las negociaciones a través del diálogo.

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En mi caso le explico qué idea me hago yo de lo que ha sucedido entre ellos, éste parece encantado y también me explica, aunque eso no lo recuerdo, sólo lo que dice después, de mostrarse tan enfáticamente amigo, añade que no debo dejar que <<The Greek>> me venda motos, que no existe ningún tipo de problema en su vida, que es por completo plena y feliz; y por un lado eso me hace caer en la cuenta de que, por mucho que me las dé de ida de vuelta de todo, no dejo de ser la ingenua de siempre, la que confía en la interpretación que uno, mejor que nadie, está en disposición de hacer de si mismo; y por otro, que en realidad éste no es tan amigo de su amigo como me quiere hacer creer, y le escucho, sí, pero ya como si  le escuchara, ahora habla de mí, que no me conoce de nada, y después de su larga perorata, lo único que acierto a decir es un <<te importa repertírmelo>>, -palabras carentes de significado y sentido -<< es que no me he enterado de gran cosa>>; María, no me hagas eso, después de todo lo que me ha costado expresártelo pero <<The Greek>> ya está delante mío y me pide que termine la conversación, porque dice que mejor lo llamamos nosotros desde su teléfono, que a él no le cuesta nada, y no se si molesta, tal vez entristecida o … me desentiendo del tema y regreso al interior del bar con mi mal rollo a cuestas, que es precisamente el de una amiga que tampoco es amiga… Pero ahí era donde estaba esperándome Xenpelar. Yo ya transcribo esos versos -me lo parecen- con los que se dirige a mí, desde la decoración de la pared.

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2 comentarios

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  1. María Camín said, on mayo 30, 2010 at 5:14 pm

    De Pasajes de San Juan a San Sebastián del día y la Noche


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