El Camino No Elegido

La visita a la ermita de Santa Ana en Pasajes de San Juan

Posted in Camino de la Costa, Camino del Norte by María Camín on mayo 2, 2010
.
.
Y entramos a la ermita de orígenes desconocidos por una puerta románica, que se respetó cuando ésta fue reconstruida en 1758. Un recinto sencillo pero por el que Xatur, como Sanjuandarra, mostró gran cariño. La fiesta de la Santa se celebra el 26 de julio y después de la misa se reparte un caldo a los asistentes; imagino que de pescado.
.
En el altar, pintado, el retablo, en un fresco verde menta, como el de estas paredes que ahora me rodean, Santa Ana ocupando la posición central; una tallada policromada que llegó a Donibane   procedente de Flandes  en época de Felipe II.
.
.

.
Xatur me habló del reloj de la misma y del complejo (de repetir) mecanismo de contrapesos por los que se ajusta el minutero de la campana para que a la hora de escucharla siempre el repiqueteo sea el preciso, y yo mostré interés por verlo. Más adelante en el Camino me enteré de que el hospitalario esto lo había comentado con unos jovencitos que en un bar de Mendata, ya en Bizcaia, van a decirme algo  así como que no debe uno entrar en tantos detalles innecesarios. ¿Ah no? ¡Curioso! Aunque yo también fui una joven poco convincente y bastante frívola, que no, <<afortunada-mente>>, todo el mundo lo es.
.
Y después, y a pesar del cansancio manifiesto de las articulaciones de los pies, me vi impelida, por mi anfitrión, y con un recado para el cura, eso a mi querencia, sólo el de presentarme como peregrina, pero noté que al buen hombre, sin comprender muy bien (todavía) por qué, le hacía ilusión,  a visitar bajo mi sombrero (ya daba igual entonces la lluvia,  aunque Xatur acertando casi con la predicción me aseguró que no volvería a llover) esta marinera y deliciosa villa, prolongándome hasta más allá del Castillo de Santa Isabel, fortaleza en ruinas que Carlos I mandó construir para protección del puerto frente a los ataques extranjeros en 1621.
.
.
Y, como cantábrica de alma que soy, el paseo entre salitres y espumas, lejos de cansarme más, me vitalizó e iba por dentro agradeciendo el estímulo extra que el antiguo remero combativo de trainera, quizá hasta queriéndolo, me regaló.
.
Tagged with: ,

4 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. María Camín said, on mayo 2, 2010 at 10:32 pm

    De Irún a Pasajes de San Juan, primera etapa de mi Camino del Norte por la Costa

  2. […] La visita a la ermita de Santa Ana en Pasajes de San Juan on Mayo 2, 2010 at 10:15 […]

  3. […] por visitar el albergue privado; sin embargo no comprendían que yo lo hubiera sentido por conocer el mecanismo del reloj de la ermita de Santa Ana en Pasai Donibane. Xatur les había hablado de esto a ellos, que también habían pernoctado en él. Sin embargo yo […]

  4. […] por visitar el albergue privado; sin embargo no comprendían que yo lo hubiera sentido por conocer el mecanismo del reloj de la ermita de Santa Ana en Pasai Donibane. Xatur les había hablado de esto a ellos, que también habían pernoctado en él. Sin embargo yo […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: